La miel, el alimento que ha permanecido prácticamente inalterable a lo largo de la historia. Un producto que endulza la leche, el yogurt o un postre, pero también lo hace con el organismo. Se trata de uno de los alimentos más saludables que podemos tomar durante el invierno.

Y es que además de poder utilizarse para multitud de recetas, es una rica fuente de nutrientes que nos proporciona muchos beneficios para la salud.

Las subidas y bajadas de temperatura son algo constante, incluso en pleno invierno. Los cuerpos lo notan y aumentan el número de catarros o gripes. Es aquí cuando la miel se presenta como uno de los mejores aliados para afrontar la bajada de temperaturas. 

Beneficios de la miel

La miel es una fuente de energía natural

Las propiedades nutricionales de la miel hacen que personas que realizan ejercicio físico a diario tengan con este producto una inmensa y natural fuente de energía. Unos 100 gramos de miel aportan unas 300 calorías.

Una cucharada de miel al día puede ser beneficioso y también un perfecto sustituto al azúcar.

Eficaz contra afecciones respiratorias en invierno

La miel cuenta con un efecto balsámico, antiséptico y antiinflamatorio ideal para procesos de catarros, dolor de garganta, laringitis, resfriados, etc. 

Durante el invierno es fundamental tomar una cucharada de miel diaria para fortalecer la garganta y que el organismo se prepare frente a amenazas y virus externos.

Calma y relaja antes de dormir 

Entre las muchas propiedades de la miel, también es un calmante natural para los nervios. Esto es porque la glucosa es indispensable para las neuronas. 

Por esta razón se sugiere consumir miel en caso de trastornos nerviosos y cansancio físico y psíquico. Al ser la glucosa absorbida antes que la fructosa, ayuda a dar vitalidad a los músculos que evitan calambres, contracturas y rigidez.

La miel también ayuda a estabilizar los niveles de azúcar en sangre. Tomar una cucharada de miel antes de dormir puede ayudar a tener un sueño más plácido y reparador.

Refuerza el sistema inmunológico en invierno

Consumir miel ayuda a reforzar el sistema inmunológico del organismo. Hay estudios que confirman que ingerir miel en ayunas ayuda a prevenir al organismo de las amenazas exteriores que llegan en forma de enfermedades. 

Quizá la propiedad más conocida y por la que más tomamos miel es para aliviar los dolores de garganta, la tos y la irritación que produce. Pero la miel es mucho más. 

Además de todos estos beneficios que tiene consumir miel en invierno, la miel también es conocida por sus propiedades cicatrizantes, antisépticas y antibacterianas. Ayuda en la curación de heridas, quemaduras, incluso es recomendada para personas que padecen acné.

Debemos destacar que el consumo de miel no es recomendable para bebés menores de 18 meses, ya que es un producto que puede contener sustancias que los ácidos estomacales de los bebés no son capaces de destruir. 

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