La miel es un alimento alternativo al azúcar natural, sin aditivos, que se adapta a todos los procesos de cocción y tiene una vida útil indefinida.

Está hecha por abejas y almacenada en estructuras de cera llamadas panales. Es usada como edulcorante en una amplia variedad de alimentos, incluidos productos horneados, bebidas, etc.

Es el único alimento que incluye todas las sustancias necesarias para mantener la vida, incluidas enzimas, vitaminas, minerales y agua.

¿Qué es la miel?

Casi todo el mundo ha oído hablar de la ella, pero la mayoría no sabe exactamente qué es la miel ni cómo se elabora.

En pocas palabras, es un alimento dulce elaborado por las abejas utilizando el néctar de las flores. Las abejas son el productor de miel más conocido y son el único insecto que produce miel en cantidad.

Es mucho más que un edulcorante natural. Es un alimento funcional, lo que significa que es un alimento natural con beneficios para la salud.

¿A qué sabe la miel?

La miel es un material pegajoso y viscoso que es extremadamente dulce. También puede tener un sabor bastante floral, afrutado o amaderado. Según el tipo de miel o el tipo de flor, es posible que se pueda distinguir un sabor específico.

Es sorprendente la cantidad de tipos de mieles que podemos encontrar, por lo que cada una tiene un sabor característico.

El sabor de los diferentes tipos de miel de néctar se puede clasificar en ocho grupos: floral, frutal, vegetal, aromático, químico, animal y cálido, y comprenden atributos como especiado, balsámico, resinoso, mentolado, alcohólico, medicinal, caramelizado, ahumado y a cera.

Composición de la miel

Está compuesta sobre todo por fructosa (38%), glucosa (31%) y agua (18%). Además, suele contener sacarosa, maltosa y otros azúcares. La miel es una combinación de azúcares de origen vegetal con agua.

Pero está también compuesta por proteínas y aminoácidos, entre el 0,2% y el 2%, y contiene vitaminas, enzimas, hormonas, ácidos orgánicos y minerales.

A pesar de su alto contenido en azúcares, es una gran fuente de energía saludable tomando la cantidad diaria recomendada.

Contiene vitaminas A, E, K, B1, B2, B6, Niacina, Vitamina C, ácido pantoténico (B5), ácidos fenólicos, ácidos grasos, apigenina, acacetina, acido abscísico, ácido ferúlico y carotenoides.

Todos estos componentes la convierten en un alimento completo, energético y muy recomendable para las personas que quieran llevar una alimentación saludable.

Cómo podemos almacenarla

  1. Siempre hay que guardarla en envases de vidrio. Así no se impregnará de olores ni atraerá insectos. También es recomendable que el frasco esté cerrado.
  2. Temperatura adecuada. Nunca debe refrigerarse y se recomienda guardarla en un lugar donde no reciba sol.
  3. Es posible congelarla. Si tienes una cantidad considerable de miel congelarla puede ser una buena opción y así no perderá sus propiedades. Para descongelarla te recomendamos el conocido método del baño María, ya que no se recomienda esperar a que se descongele a temperatura ambiente.

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